
Desgraciado Messenger.
Y obvio, no es algo que me haya pasado sólo a mi. Es algo que creo, nos sucede a todos los que utilizamos a ese medio de comunicación, y si no te ha pasado... prepárate!
Siempre pasa lo siguiente: Me escribe alguien, y de esa persona, tan sólo las palabras son suyas. El tono, la entonación, las pausas, el volumen, cadencia e intensidad de las palabras son mias Es decir, las palabras son de mi contacto. La interpretación, de mis demonios.
Si alguien me dice "hola", puedo leerlo como el "hola" más amistoso del mundo, el más colorido y fresco, saludable y genial saludo de todos.
O puedo leerlo como el gélido saludo de alguien que no se por qué rayos me habla, y yo pienso ........ "Puta ... justo iba hacer pipi y éste huevón me habla....ahora qué rayos quiere?"
Y eso es sólo con los saludos! Pérate amigui, que la cosa se pone realmente peliaguda con las despedidas! Claro pues, si algo no salió perfectamente bien... y andas algo insegura, o qué sé yo... te puede cagar el cerebro por un buen rato. En realidad depende del ánimo de todo el mundo.
Yo, trato de no hacerme lios, porque soy conciente de toda ésta tontería... pero a veces que me cagan ...me cagan.
Así que he tomado mis resguardos ante cualquiera de éstas cosas, soy de los mas livianita para leer..................
Porque uno hasta puede enamorarse por messenger......... Supongo ............Y es una realidad que se puede llegar a odiar a alguien también.
Ésto me recuerda esa historia sobre la lucha interna de una persona... esa que dice que en el corazón hay siempre dos lobos peleando a muerte.
Uno de ellos es el amor, el otro, el odio. Quién gana?
El que alimento más.
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