jueves, septiembre 14, 2006

Y...Aprendi.

Aprendi de cada una de mis caídas,
de cada piedra y de cada herida…
aprendi la sutil diferencia
entre sostener y sujetar,
entre tocar o encadenar un alma…
Aprendi a aceptar mis derrotas,
con la cabeza alta,
con los ojos abiertos,
con la sonrisa en los labios…
Aprendi a construir caminos en el hoy,
y ahora voy decorando mi propia alma,
ahora que he dejado de esperar a ese alguien que me trajera flores…